Se celebra la XIX edición de la Feria de Abril en Palma de Mallorca. Mañana Viernes empezará, y se espera que este año la visiten medio millón de visitantes. Para ello, han habilitado el Polígono de Son Rossinyol, igual que el año pasado, que consta de una superficie de 30.000 metros cuadrados, en los que se distribuyen 30 casetas. El 40% de las casetas pertenecen a discotecas y bares y el otro 60% restante, pertenece a diversas asociaciones y entidades sin ánimo de lucro.
La Feria durará 10 días y está promovida por la Casa de Andalucía, que la organiza con orgullo y añade que “no es comparable con la que se organiza en Sevilla, ya que la de Palma representa el escaparate de Andalucía hacia los mallorquines”.
Además, el Ayuntamiento de Palma habilitará una línea de autobús especial durante los días de la Feria, que recorrerá algunas de las barriadas de la ciudad comunicándolas con la Feria. También dejarán un solar anexo a la Feria con capacidad de albergar a unos 6.000 automóviles.
Evidentemente, la Feria no se puede comparar a la de Sevilla, pero sí que se pueden pasar buenos ratos viendo los paseos a caballo y tomándonos unos rebujitos en buena compañía con gente con ganas de pasárselo bien. Por las noches es cuando más ambiente hay, las casetas se llenan y los isleños y visitantes disfrutan de un ambiente festivo.
Más información | Terra Actualidad
La Feria no sólo atrae por su belleza y tradición, sino también porque los visitantes pueden disfrutar de los tradicionales manjares que nos ofrece la Feria. La fiesta, los caballos y el gentío se mezclan entre las casetas que ofrecen satisfacer su apetito y su sed a cualquier hora del día.
Y es que la Feria tiene sus platos típicos y no podemos irnos sin probarlos. El “pescaíto” frito es uno de los grandes protagonistas de la Feria. Es un plato tradicional de Andalucía, que se elabora rebozando el pescado ( pijotas, boquerones, adobo y calamares, principalmente) con harina y friéndolo en aceite de oliva.
Tampoco faltará un buen jamón de Jabugo, chacina ibérica (que es una carne de cerdo adobada) o los langostinos de Sanlúcar.
Además, cada caseta tiene por costumbre preparar un ” guiso ” del día con platos típicos andaluces. Son tan variados como se quiera; nos podemos encontrar revueltos, salmorejo (sopa cordobesa, similar al gazpacho), choco a la andaluza, tortilla de patatas o pimientos fritos, entre un sinfín de platos más.
Como en toda feria, tampoco faltan los buñuelos y los churros en su multitud de variantes; con chocolate, con crema, con nata, … todo un gusto para el paladar.
Todos estos platos los suelen acompañar de los tradicionales vinos andaluces. El ” vino fino ” es particularmente famoso en la Feria de Abril, proviene de Jerez, y la manzanilla de Sanlúcar de Barrameda. Se consume muchísimo en la Feria y a todas horas. Aunque en los últimos años se está imponiendo el tradicional y refrescante “rebujito“, que es una combinación de manzanilla y gaseosa con sabor a lima con mucho hielo. Y para los que se lo quieren tomar de forma más tranquila, mejor una cervecita o algún refresco. Importante! no bebas sin comer, que la manzanilla, el vino fino o el rebujito engañan y acabas con una buena resaca.
Os preguntaréis por qué sigo hablando de la Feria de Abril si la Feria de Abril de Sevilla se terminó el pasado domingo 13 de abril. Pues bien, otras localidades también celebran su particular Feria de Abril, que promocionan las Entidades Culturales Andaluzas de las diferentes comunidades. Por ejemplo, en Cataluña tiene lugar del 25 al 4 de mayo, y en Palma de Mallorca tiene lugar por esas mismas fechas. Y se lo montan muy bien, no tiene la grandeza de la Feria de Sevilla pero os las recomiendo porque la fiesta está más que asegurada.
Al hablar de Feria de Abril, debemos introducir el concepto básico de la tradicional “caseta“. Como la Feria se inició para la venta del ganado, las casetas eran los establos de los animales. Ya por el año 1849 se introdujo la primera caseta tal y como hoy la conocemos (al estilo tienda de campaña) en la que se mezclaban elementos de ocio y comida. La Feria se hizo tan popular que las casetas iban cada vez en aumento, y las familias e instituciones adornaban las casetas a su antojo. Claro que quedaban estilos muy diferentes, y en el 1919 se consiguió unificar un poco el diseño, basado en el diseño del pintor Gustavo Bacarisas.
Ya en el 1983, fecha bastante cercana a nuestros días, se establecieron normas de montaje para las casetas. El montaje de las casetas es el siguiente:
En Europa llevan existiendo las ferias de mercaderías como modelo de negocio desde allá por el siglo XI, cuando los comerciantes que no podían acceder a las mercancías en zonas cercanas iban a las ferias a comerciar, ya que eran en un lugar específico y en una fecha específica.
Los orígenes de la Feria de Abril se remontan al 25 de agosto de 1846. Aquel día, dos hombres, Naciso Bonaplata (catalán) y José María de Ybarra (vasco) elaboraron una propuesta por la que pedían a las autoridades la posibilidad de celebrar una feria anual que se celebrase los días 19, 20 y 21 de abril. El alcalde de entonces, el Conde de Montelirio, tuvo que pensárselo dos veces, ya que consideraba que estaba muy próxima a otras dos ferias, entre ellas la ganadera de Mairena del Alcor, que es la feria más antingüa de Sevilla.
Finalmente, la reina Isabel II concedió la propuesta de estos dos hombres y un mes más tarde, en los 3 días indicados, se celebró la primera feria, que la reina no visitó hasta pasados unos años, concretamente en el 1877.
El alcalde, que en un principio se mostró reacio a la idea de la feria, vio en ella una buena progresión ya que además estaba respaldada por muchos ganaderos y agricultores. Fue entonces cuando da comienzo la I Feria de Abril de Sevilla, que en un primer momento se ubicó en el Prado de San Sebastián con un total de 19 casetas, pero el éxito fue tan grande que en 1950 tuvieron que separar lo que era mercadería del ganado y espacio para diversión e ir ampliando el lugar de celebración y ofrecer publicidad con folletos y carteles divulgativos.
Leer el resto del artículo La feria de abril: historia y orígenes…
El tiempo no acompaña en Sevilla, y es que los 40 litros por metro cuadrado que se han registrado y el fuerte viento que azota la ciudad la han puesto en alerta naranja, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología.
Tanto el paseo de caballos y carruajes como la corrida de toros, no se pudieron celebrar ayer por el mal tiempo. El uso de trenes disminuyó considerablemente y los aparcamientos están enfangados, aunque siguen operativos, y el temporal ha causado muchas retenciones en la ciudad a lo largo de entro 2km y 9km en las diferentes vías de acceso a la ciudad.
Afortunadamente, no se han tenido que lamentar incidentes graves, y miles de personas salieron a la calle para disfrutar del primer día de la Feria de Abril a pesar del mal tiempo.
Son muchos los visitantes que acuden a Sevilla por estas fechas, pero aún así la afluencia de gente ha sido mucho menor que en años anteriores. La Feria no se ha podido mostrar en todo su esplendor y muchos visitantes han visto su fiesta pasada por agua.
A primera hora de esta tarde, algunos valientes han empezado a ocupar las casetas y disfrutar del paseo de algún caballo en momentos en que la lluvia les ha dado una tregua. Farolillos de papel destrozados, calles enfangadas en el Real de la Feria… una imagen que está desluciendo la belleza de la Feria y que por el momento parece que va a seguir así, ya que las previsiones meteorológicas anuncian que mañana jueves continuarán las precipitaciones. Esperemos que el tiempo cambie y que los afortunados que acudan a Sevilla puedan disfrutar de su maravillosa Feria en todo su esplendor.

Mañana por la noche si el tiempo no lo impide llega con alegría otro año más La Feria de Abril de Sevilla, comienza el martes 8 de Abril a las 00,00 horas con la “Prueba del Alumbrao” y termina el domingo 13 de abril a las 24,00 horas con el lanzamiento de fuegos artificiales. La portada de este año está inspirada en El Costurero de la Reina.
El Ayuntamiento ha limitado el acceso de los carruajes a la Feria. De esta manera, sólo podrá acceder al Real de la Feria el martes, jueves y sábado si la matrícula es un número impar; y el miércoles, viernes y domingo si la matrícula coincide con un número par.
Los sevillanos y seguidores de esta feria llena de color y alegría, caballos y carruajes, sevillanas y música flamenca, llevan todo el año esperando, a mi también me emociona, aunque no pueda ir.
Como siempre los caballos de paseo y los enganches, evolucionarán en el recinto ferial, al paso o al trote reunido, prohibiéndose los movimientos al galope.
Se prohíbe el alquiler de caballos para el paseo, tanto en el interior del recinto ferial como en las inmediaciones del mismo, siendo sancionados y desalojados inmediatamente del recinto.
Más información | La Feria de Abril
Fotografía | criSis (Flickr)
Es curioso como dio comienzo lo que hoy conocemos como la feria de abril más prestigiosa, la de Sevilla. Un vasco y un catalán concejales del ayuntamiento de Sevilla pidieron permiso a la Reina Isabel II en 1847 para celebrar una feria de compra-venta de ganado que poco a poco fue dejando de lado el comercio con animales para convertirse en lo que hoy conocemos, seguro que ningún sevillano se imaginaba en que acabaría convirtiéndose.
Hoy en día es uno de los espectáculos más dignos de admirar en los que la participación de los caballos, sobre todo del Pura Raza Español en la más estrafalaria vertiente de doma vaquera.
Se dice que si no eres sevillano o tienes algún amigo de la ciudad no puedes disfrutar de esta maravilla ya que muchas de las casetas donde se vive la fiesta son privadas, y de ninguna de las maneras se permite el acceso a los que no sean socios, o amigos.
Hay alguna que otra caseta pública, pero donde realmente reside la alegría primitiva que caracteriza esta feria está en las privadas, en las que hay que asociarse, donde se contratan cantaores, o incluso en las más divertidas cantan los socios espontáneamente.
En ellas durante el día y la noche hay música andaluza -sevillanas- sonando sin descanso, es precioso ver como las calles, desde las doce del mediodía hasta las ocho de la tarde están repletas de caballistas y amazonas, así como carruajes engalanados hasta el tupé, y es que, es obligatorio si acudes a caballo vestir las ropas clásicas. Traje de corto y sombrero para los caballeros, vestidos de sevillana para las damas y montura vaquera para los protagonistas, los caballos.
Para disfrutar de este espectáculo no es necesario invertir en un carruaje ni adquirir caballo alguno ya que, como en todas las ferias que se precian, todo se alquila, desde el carruaje, hasta los trajes.
La Portada de la Feria es característica, es la protagonista, sobretodo la noche del alumbrado, en la que se inaugura la feria.
Lo tradicional es entrar por dicha entrada ya sea a caballo o a pie, así como intentar disfrutar tanto o más del espectáculo que los caballistas y amazonas que se pasean por las puertas de las casetas tomando tapas, manzanilla y rebujitos.
Tanto es el éxito de esta feria que se imita por toda la geografía española, lógicamente, en menor medida, pues la colosal es la sevillana, de hecho, llevo años asistiendo a caballo a la feria de abril de Palma de Mallorca y disfrutando del ambiente.
Podéis encontrar más información en esflamenco.com
Un blog donde encontrarás artículos relacionados con el caballo tanto a nivel nacional como internacional, principalmente sobre nuestro querido Pura Raza Español y todo lo que le rodea. Un lugar de reunión donde poder escribir tu opinión, una comunidad con pasión.
Puedes suscribirte por correo electrónico, te enviaremos un email cuando se publiquen nuevos contenidos

